A 205 años del Manifiesto de Carúpano; reafirmemos la trascendencia histórica de Simón Bolívar, El Libertador

Mario Javier Pacheco Morales

El surgimiento del comandante Chávez en el escenario nacional dando impulso a la revolución bolivariana, causó un impacto de grandes proporciones no solamente en el ámbito político, sino también en el mundo de las ideas y sobre todo en el denominado sector intelectual. En el campo de la historia, la aparición telúrica de Chávez con su manera de comunicarse con las masas populares; con el dominio del conocimiento histórico y su capacidad pedagógica de transmitirla, significó un trastorno en la visión y el pensamiento de algunos historiadores que, haciendo uso de la absoluta libertad de expresión que garantiza la constitución bolivariana, exponen sus ideas y razones antagónicas a la revolución. Uno de estos especialistas,  el Doctor Germán Carrera Damas, destacado docente e investigador de amplia trayectoria en el sector universitario, expresó en la prensa nacional (Correo del Orinoco; 21-4-2015) que el gobierno nacional estaría tratando de “crear una nueva religión” al culto de Simón Bolívar. Desde nuestra perspectiva,  La revolución no pretende hacer de Bolívar un santo sino asumir su doctrina y el corpus axiológico de su trayectoria histórica como basamento en la formación integral republicana de los y las venezolanas.

¿Es la figura de Simón Bolívar un factor que deba unir o dividir a los venezolanos? La pregunta la formulamos en un contexto nacional de enfrentamiento político definido por la polarización, el envenenamiento mediático y la ausencia de debates a nivel de ideas.  Desde hace ya casi dos décadas, con el advenimiento del movimiento bolivariano que cristaliza con la redacción de una nueva Constitución, se deslindaron dos campos en relación a la figura de Bolívar como inspiración del proceso de cambios. Un sector, encabezado por el presidente Chávez que lo concibe como base ideológica del proyecto nacional. El otro sector, identificado con la oposición, que considera un abuso la utilización del nombre de Bolívar como factor político. Por falta de profundidad filosófica en los planteamientos de sus integrantes, no conocemos mucho de sus alcances, sin embargo, en algunos casos hemos podido observar ciertas posiciones intelectuales desde este sector que apuntan hacia una visión específica. Ahora, ¿Cuál debe ser la posición de un docente?, de aquel maestro que debe dar lecciones de historia patria, de nacionalidad, de valores? Como docente de historia y ciencias sociales, cualidad que me ubica en el ámbito de aquellos que colocan al hombre y la sociedad en el centro de la interpretación de la razón existencial del ser humano, debo responder ante la interrogante generadora de manera radicalmente positiva. Sí, Simón Bolívar es  y debe ser un elemento articulador de la conciencia de todo aquel que se sienta venezolano

En la actual coyuntura, cuando las amenazas de una intervención armada imperial en nuestro país parecieran concretarse, la figura histórica de Simón Bolívar emerge con más fuerza; su ejemplo, enarbolado pedagógicamente por el Comandante Chávez señalará la senda a seguir por todo aquel que sienta a Venezuela como su patria. Para quienes apoyamos el proceso bolivariano no existen dudas en cuanto a la identificación plena con el legado del Libertador y, en este momento histórico,  es fundamental el encuentro con el sector de venezolanos que adversan la revolución, pero que aman a su país  y de esta manera fusionar la conciencia nacional en torno a nuestra patria: La República Bolivariana de Venezuela.

Los planteamientos precedentes,  constituyen la base de sustentación de nuestra argumentación con la cual, desde la Comisión Bicentenaria del Municipio Bermúdez, impulsamos en su oportunidad,  la celebración de los doscientos años del Manifiesto de Carúpano elaborado por el Libertador el 7 de septiembre de 1814. Hace cinco años la Comisión, integrada por un conjunto  valioso de hombres y mujeres formulaba el siguiente planteamiento:

¿Por qué celebrar el bicentenario?

 Estudiar y analizar la presencia de Simón Bolívar por primera vez en esta ciudad, entre el 3 y el 8 de septiembre de 1814; y comprender las circunstancias en las cuales escribe su célebre Manifiesto, nos permite ubicar a nuestra ciudad como un escenario especial del desarrollo de las luchas por la independencia nacional. La expresión optimista y consciente de su destino ante la lucha, lanzada desde esta ciudad; y la concreción postrera de sus propósitos,  debe llenarnos de orgullo como habitantes de ella y asumir la celebración de su bicentenario;  en un marco de  oportunidad propicia para destacar a Carúpano en el contexto nacional sobre la base de su rol en la historia.

De manera que, desde el Museo Histórico de Carúpano hacemos una invitación a toda la sociedad carupanera en primer lugar, a leer con interés este importante documento y, por otra parte, a participar de manera entusiasta y con espíritu  patriótico,  en las diversas actividades programadas por La Comisión Municipal para la celebración del Bicentenario de la presencia de Simón Bolívar por primera vez en  nuestra ciudad y la  redacción del Manifiesto de Carúpano

Al cumplirse los 205 años del Manifiesto de Carúpano, reiteramos la trascendencia histórica de la figura de Simón Bolívar El Libertador; y continuamos reclamando con más fuerza, a todas las instancias del poder revolucionario, el trato que merece nuestra querida y sufrida ciudad. ¡¡Una ciudad histórica!!

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