UNA VENTANA PARA VALORES 7

Lcdo. Vinicio Farias Gamboa

El Diccionario de la Lengua Española define la AMISTAD, como el afecto personal, puro y desinteresado, generalmente reciproco que nace y se fortalece con el trato. De esa reciprocidad nacen los AMIGOS, o también los COMPAÑEROS, CAMARADAS, ALIADOS, INCONDICIONALES, PARTIDIARIOS, CUATES, PANA O ALTOS PANAS.

La amistad es una de las más nobles y desinteresadas fórmulas de afecto, que una persona puede sentir por otra. Quienes creen en la amistad aceptan y se quieren sin condiciones, tal como son, sin que esto quiera decir, que sean cómplices en todo, se encumbran mutuamente sus faltas. Incapaces de engañarse unos a otros. Suelen ser extremadamente severos y decirse las cosas tal como la ven y las sienten.

Un amigo de verdad siempre tendrá sus puertas abiertas y no abandona a su amigo, ni se aleja de él en momentos difíciles estando en capacidad de disfrutar y compartir sus alegrías, pero también enfrentar con él, sus horas menguadas, de tristeza y dolor, estando a su lado en sincera demostración de solidaridad. En líneas generales los amigos deben ser: serviciales, generosos, leales, francos, comprensivos, incondicionales. Para considerar si es tamos en la categoría de buenos amigos deberíamos observar si al relacionarnos con alguien, nos fijamos únicamente en sus cualidades personales. Si nos sentimos orgullosos del apoyo que proporcionamos a nuestros amigos. Si le hablamos con sinceridad cuando algo no nos gustas así ellos se molesten, o si estamos dispuestos a apoyarlos en sus proyectos, aun cuando desechemos la enemistad que surge cuando el afecto que sentimos por otra persona, desaparece tal vez por incomprensiones, por intolerancia o vanidad. El dialogo es fundamental para buscar fórmulas de resolución a los problemas, obviando a todo evento la rabia o el dolor.

Es imprescindible evitar la intolerancia o falta de compresión con los problemas que surgen y originan la ruptura de la relación.

No es recomendable ignorar los errores que se han podido cometer, negando la posibilidad de recuperar una bonita amistad. Los verdaderos amigos no esperan a ser llamados para que puedan ayudar.

Nuestra sabiduría popular nos enseña “DIME CON QUIEN ANDAS, Y TE DIREE QUIEN ERES”.

TENER UN AMIGO NO ES COSA DE LA QUE PUEDA UFANARESE TODO EL MUNDO.

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