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Simón Bolívar; Visionario estratega de la Artillería del Pensamiento

A propósito del Bicentenario del Correo del Orinoco

Mario Javier Pacheco M.

La figura histórica del Libertador Simón Bolívar se consolida aún más, si enmarcamos su vida y obra en el contexto evolutivo de las contradicciones sociales de su tiempo, y nos alejamos de las tendencias endiosadoras de su personalidad que han pretendido, mediante un exacerbado culto al héroe, colocarlo en lugar inalcanzable a la comprensión de las masas. Sin duda, la capacidad y genio de Bolívar son incuestionables a la luz de sus ideas, proyectos y acciones concretas; y estas cualidades expresan el portento de un individuo poseedor de una mentalidad que le permitió “ver en la maraña sociológica hasta donde no alcanzaban las miradas de muchos de sus contemporáneos”. La guerra y la política amalgamadas en relación dialéctica constituyeron la esencia del escenario de sus actuaciones. Así, el pensamiento, la decisión y la acción permanente en función de un proyecto libertario arrojaron resultados claves para el movimiento emancipador.

Es, en torno a las ideas precedentes, que se ubica la estratégica decisión del Libertador para crear un órgano informativo al calor de la guerra de independencia y cuyas circunstancias deben ser conocidas y estudiadas para comprender su importancia histórica. En relación a nuestra patria, es importante señalar que, la idea sobre un órgano de información viene desde los tiempos de Francisco de Miranda. “Parece haberse demostrado que la imprenta utilizada por la “Gaceta de Caracas” en 1808 era la imprenta que Miranda traía a bordo del Leander en 1806. Fue una máquina importada desde Trinidad por los ingleses Matthew Gallager y James Lamb la que, con autorización del Gobernador y Capitán general de la provincia venezolana, Juan de Casas, realizó el tiraje de la primera publicación periódica en costa firme” (Calzadilla, Memorias, No.19, 2011).

Con respecto al proyecto del Libertador para usar la imprenta en función de los intereses revolucionarios, de acuerdo a estudios de Manuel Pérez Vila “Es sabido queen 1810, cuando regresó de Londres, trajo consigo una imprenta”. Por otra parte, afirma Guillermo García Ponce que: “Ya antes el Libertador había intentado usar el periodismo como arma para combatir el yugo del imperio español. En la expedición de los Cayos de Haití, en 1816, gracias a la solidaridad de Petión y al desprendimiento del almirante Luis Brión, Bolívar hizo embarcar, a bordo de la nave “La comandante”, con mucho más esmero que los fusiles y municiones, una imprenta, adquirida tras duros esfuerzos. En el desastre de Ocumare, cuando una alarma injustificada provocó el pánico entre la pequeña tropa desembarcada y hasta el Libertador corrió peligro de ser capturado, la imprenta cayó en poder de los realistas” (Diario VEA, 1-7-2009. p.7). Es importante destacar el rol jugado por el impresor franco haitiano Juan Baillío quien había colaborado entre 1810 y 1814 con impresiones dedicadas a propagar las ideas emancipadoras (Acta de independencia, Actas del congreso). Gracias a su prensa, el pensamiento enardecedor de Bolívar, las noticias de sus primeros éxitos y sus votos patrióticos alcanzaron, en las más lejanas comarcas, a millares de venezolanos impacientes de leer las palabras de esperanza y de redención del glorioso exilado. (Verna, Petión y Bolívar, 1970)

Confrontan dos modelos de comunicación.

La fundación del “Correo del Orinoco el 27 junio de 1818 en Angostura, es un hecho enmarcado en el cuadro de la lucha por la independencia. La guerra, además de su expresión violenta y cruenta tenía un escenario particular en el contexto de la opinión pública en la cual la influencia de la Gaceta de Caracas, periódico fundado el 24 de octubre de 1808 era determinante. Este periódico respondía a la necesidad de las autoridades peninsulares de disponer un medio que contrarrestara la circulación de papeles subversivos introducidos por contrabando, y paliar la incomunicación. De manera que la Gaceta de Caracas estaba condicionada desde sus inicios al control oficial (Calzadilla, 2011). Así, para combatir esa influencia, Bolívar decide crear un medio para comunicar las ideas del movimiento revolucionario. Su publicación se realizó hasta marzo de 1822.

Tal y como se puede deducir, se trataba de una confrontación de dos modelos de comunicación, y la lucha por la emancipación se libró a viva voz y por escrito. En un país donde la inmensa mayoría del pueblo no sabía leer, era clave contar con gente capaz de propagar de viva voz las ideas revolucionarias y las noticias sobre el curso de la guerra, que se libraba en el terreno de la opinión pública. Junto al propio Simón Bolívar, Miguel José Sanz y Juan Germán Rocio figuran como tribunos de gran influencia. Como contrapeso, atrincherado en la redacción de la Gaceta de Caracas, estaba José Domingo Díaz. “Las noticias eran armas de combate; si los realistas difundían un parte desfavorable a los patriotas, se contrarrestaba haciendo circular la información sobre los avances en otros frentes” (Correo del Orinoco, No.653. 27-7-2011).

Este semanario que busca contrarrestar las noticias falsas de periódicos como la gaceta de Caracas, que llenan de confusión y terror al pueblo venezolano, presentará la verdad sobre la guerra de independencia en Venezuela. Saldrá los sábados de cada semana y contendrá información nacional de actualidad como los decretos y actas del Gobierno, los boletines del Ejército y todas las noticias importantes que emanen de los jefes militares y de los gobernadores de las provincias. (Independencia 200, 1818, No.8)

La historia nos enseña pues, que “El periodismo de Bolívar jamás cedió terreno a la capitulación ni al derrotismo. Enfrentó los ataques de la Gaceta de Caracas, subordinada a las autoridades españolas, desde cuyas páginas José Domingo Díaz y otros realistas forjaban matrices de opinión contra los patriotas y el Ejército Libertador. Entendía entonces que, mientras la opinión de la mayoría de la población estuviera a favor de los realistas, la causa de la patria estaba perdida” (García Ponce, en Diario VEA, 01-07-2009)

Las razones para celebrar el día del periodista como podemos apreciar son de orden históricas. Se instituyó por primera vez en el país en 1941, conmemorando la salida al público de la Gaceta de Caracas ocurrida el 24 de octubre de 1808. Esta fecha sería celebrada hasta 1964, cuando por propuesta de Guillermo García Ponce la Convención Nacional de Periodistas, reunida ese año, decidió mudar el día de los comunicadores venezolanos para el 27 de junio.

Carúpano, junio de 2018

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