Ir a la barra de herramientas

SUCESOS: Domingo sangriento en Playa Grande deja 6 muertos a tiros saldo de una riña en el bodegón de Licho

En torno al caso se encuentra preso un efectivo policial, aunque según las primeras investigaciones, no se trata del autor material

Cinco víctimas mortales fue el saldo fatídico de una riña que se registró en el establecimiento el “Bodegón de Licho”, en la vía principal de Playa Grande, parroquia Bolívar, en la ciudad de Carúpano.

En el lugar pasadas las nueve de la noche de este domingo se realizaba una reunión social en un ambiente de alegría. Y entre risas, tragos y un gran alborozo entre los presentes, se escucharon varias detonaciones, mientras algunos de los asistentes caían desvanecidos tras recibir múltiples impactos de bala.

Las personas fallecidas fueron reconocidas como Jorge Isaac Rojas Yndriago, de 18  años de edad, residenciado en el sector Eudoro González, Liliana Del Carmen Marín Maneiro, de 29 años, Humberto Rafael Felce Maneiro, de 27 años y César Armando Hernández López, de 36 años de edad, éstos últimos domiciliados en el sector El Roldan de Playa Grande.

En relación a la quinta víctima se desconocía su identificación.

Mientras que la fémina mortalmente herida a tiros, ingresada a la sala de emergencia del hospital Santos Aníbal Dominicci, fue identificada como Carmen Cecilia Maneiro, de 55 años de edad, residenciada en la comunidad de El Roldán.

A última hora trascendió que, pese a los esfuerzos de la ciencia médica falleció. Sin embargo esta especie informativa no se logró confirmar.

En torno a este hecho que conmociona al pueblo de Carúpano y enluta a diferentes hogares, se encuentra detenido un funcionario policial, adscrito al Centro de Coordinación Policial José Francisco Bermúdez (policía de Carúpano), identificado como Omar Enrique Paredes Vera, de 51 años de edad.

Paredes Vera, tiene el rango policial de supervisor jefe y es conocido popularmente como “El Maracucho”.

Como  una de las evidencias y en el marco del proceso investigativo que adelanta el Ministerio Público conjuntamente con el Eje de Homicidios del Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (Cicpc) fue retenida su arma de reglamento, una pistola Glock, calibre nueve milímetros.

En torno a este caso se barajan y se cotejan diferentes hipótesis, sin embargo cobra fuerza que entre los presentes se produjo una discusión. Y uno de ellos, al parecer un familiar del efectivo policial, un hijastro, le arrebató el arma a Paredes Vera e hizo unas detonaciones, y es cuando se registra la balacera con el resultado descrito.

Deja un comentario

A %d blogueros les gusta esto: